Propiedades
Constituyen un gran desinfectante,
un poderoso depurativo, son energéticas, laxantes y regeneradoras
de los tejidos orgánicos. Las cerezas, por consiguiente,
deben tomarse en los casos de obesidad, arteriosclerosis,
artritismo, reumatismo, estreñimiento y trastornos gástricos.
Su gran proporción de azúcar la hace fácilmente asimilable
y es aconsejable para los niños y ancianos, pudiendo ser
tomada, siempre con permiso del médico, por los diabéticos.
Es particularmente recomendable una tisana de rabos de
cereza contra la ictericia y la diabetes. Las cerezas,
asimismo, son muy diuréticas, depuradoras de la sangre
y eliminadoras del ácido úrico. Las cerezas, tomadas en
ayunas, cortan la diarrea y otros trastornos intestinales.
Las cerezas, además
de ser una fruta buenísima, posee propiedades remineralizantes,
desintoxicantes y antiinflamatorias. Es laxante y diurética
gracias a su contenido en fibra, agua y potasio. Además,
ayuda a prevenir la anemia. Es ideal para la desmineralización
de los huesos, por su aporte en Hierro, Calcio y vitamina
C.